Tratamiento de reumatología

La reumatología hace referencia al conjunto de enfermedades que afectan al aparato locomotor. En los últimos años, debido a las transformaciones que han sufrido la sociedad como el envejecimiento de la población,  han derivado en nuevas patologías vinculadas al a reumatología y a la acentuación de las ya existentes.

Por ello, los investigadores, están buscando nuevos tratamientos que puedan hacer frente a los nuevos desafíos de la reumatología.

De momento, el tratamiento de reumatología que más resultados está obteniendo, es la aplicación de factores de crecimientos.

Los factores de crecimientos son unas proteínas que contienen las plaquetas con unas propiedades muy especiales y que son de gran ayuda para el tratamiento de este tipo de enfermedades.

Por una parte, contribuyen a disminuir el dolor y a estabilizar el proceso para que no se desarrolle más, de manera que se consigue un retraso o, incluso, la suspensión de la cirugía en los pacientes más graves.

Esto supone un gran avance en el tratamiento de enfermedades como la artrosis y las alteraciones tendinosas, especialmente del hombro, que es una de las afecciones estadísticamente más importantes dentro de los procesos degenerativos del aparato locomotor.

¿Cómo actúa este nuevo tratamiento de reumatología?

Las proteínas de las células se encargan de impulsar la regeneración celular consiguiendo que se acelere la reparación de los tejidos.

Son sustancias proteicas de varios tipos (citoquinas, etc.) que se empezaron a aplicar en estudios sobre procesos degenerativos (artrosis, tendinosis, envejecimiento dérmico) demostrando su ayuda para mejorar el trofismo de estos tejidos (óseo, cartílago, tendinoso, piel, etc.) reduciendo el proceso degenerativo y restaurando tejidos deteriorados.

Los factores de crecimiento se extraen del propio paciente a través de su sangre, que se somete a un proceso de centrifugación para separar el plasma rico en plaquetas del que no lo es. Posteriormente, se introduce cloruro cálcico, para activar la liberación de estos elementos y se aplica por diferentes vías dependiendo del tipo de enfermedad: vía intraarticular (artrosis), en tendones lesionados (tendinosis), en lesiones musculares, etc.

Si quieres probar los efectos de este nuevo tratamiento, visita una clínica de reumatología especializada para que te expliquen en profundidad su funcionamiento y te beneficies de sus ventajas.